El Tabernáculo y Jesucristo

Escrito el 24/09/2022
Raul Villarreal

Éxodo 25-40; Hebreos 9-13

¿Qué es el tabernáculo?

 

El tabernáculo era una "tienda de reunión" portátil que Dios ordenó a Moisés que construyera. Dios deseaba habitar en medio de su pueblo, los israelitas. Quería tener comunión y deseaba comunicarse con ellos.

El tabernáculo y su atrio fueron construidos no según un modelo establecido por Moisés, sino por Dios. Estudiamos el tabernáculo para comprender los pasos dispuestos por Dios para que un pueblo pecador pudiera aproximarse a un Dios santo. El tabernáculo se construyó alrededor del 1440 a.C. y fue el sitio donde Dios habitó con su pueblo durante 400 años. Se utilizó desde la época de Éxodo hasta el reinado de Salomón, cuando se construyó el templo. El tabernáculo ocupaba el centro del campamento israelita. Las 12 tribus de Israel acampaban alrededor del tabernáculo, con una distribución especial.

 

  1. La puerta del atrio

Primero, para ofrecer sacrificio por el pecado o sacrificio de acción de gracias la persona tenía que ingresar por la puerta del atrio.

  1. Cortinas colgadas (azul, púrpura, carmesí, blanco)

  2. Cuatro columnas de bronce

  3. Basas de bronce

  4. Capiteles y molduras (corchetes) de plata sobre las columnas

Éxodo 27:10,11,14-16; 38:14-19; Juan 10:9 

20 codos de ancho x 5 codos de alto 

(30 pies x 7,5 pies ó 9,20 m x 2,30 m)

 

La puerta era el único acceso al Tabernáculo, nadie podía entrar al Tabernáculo sin antes pasar por la puerta, de la misma manera que nadie puede ir a Dios sin conocer a Cristo, así que la puerta simboliza a Cristo como el único acceso a Dios (Jn 10:9; 14:6; Ro 5:1-2; Ef 2:18).

 

Juan 10:9 (RV1960) 

9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

 

  1. La valla del atrio

Luego de atravesar la puerta, la persona ingresaba al atrio. La valla del atrio estaba constituida por una larga pieza de lino sostenida por columnas que rodeaban el tabernáculo. Solo los sacerdotes de la tribu de Levi tenían permitido tocar el tabernáculo, de manera que la valla protegía a las personas para que no se acercaran demasiado en forma accidental.

  1. Cortinas de lino

  2. Columnas, basas, capiteles y molduras (empalmes)

  3. Estacas de bronce mantenían las cortinas de lino en su lugar

Éxodo 27:9-18; 38:9-20; 40:33

100 codos de largo x 50 codos de ancho x 5 codos de alto

(150 pies x 75 pies x 7,5 pies ó 46 m x 23 m x 2,30 m)

 

Representaba la barrera santa de justicia que separa al hombre pecador de un Dios justo. 

La única manera que el hombre puede cruzar la barrera santa de la justicia a la presencia de Dios es mirar a Jesucristo como Señor y Salvador. 

 

Romanos 3:23-24 (RV1960) 

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

 

  1. El altar de bronce

Dios deseaba habitar en medio de su pueblo.

¿Cómo hace un Dios santo para habitar entre gente pecadora? Primero, Dios pidió a su pueblo que ofreciera sacrificio por sus pecados. Dios dijo a Adán y Eva que la consecuencia de su pecado era la muerte. Sin embargo, tuvo misericordia de la humanidad y proveyó una forma por la cual cubrir los pecados en forma temporal. En vez de requerir de forma inmediata su propia sangre (muerte), Dios permitió que la sangre de un animal expiara o eliminara el pecado e hiciera posible que los adoradores accedieran a la presencia de Dios.

Solo era apropiado el mejor animal, uno que fuera perfecto. Dios requería un sacrificio perfecto y sin defecto porque:

  1. El animal representaba a un receptor inmerecedor de un castigo merecido.

  2. Dios quería que el pueblo confiara en su provisión, por eso pedía que el sacrificio fuera valioso.

  3. El animal perfecto prefiguraba a Jesús, el sacrificio perfecto que expió los pecados de una vez y para siempre. Como estos sacrificios cubrían los pecados del pueblo en forma temporal, debían ofrecerse de manera regular.

Las personas debían llevar la ofrenda y colocar una mano en la cabeza del cordero mientras lo mataban.

Esto era una forma simbólica, aunque temporal, de colocar sus pecados en el animal que moría en lugar de ellos.

El altar de bronce estaba construido en madera de acacia (shittim) recubierto de bronce. Tenía cuernos en las cuatro esquinas. También había paletas, tazones, garfios (tridentes) y calderos para recoger la ceniza, todos de bronce. Debajo del altar se colocó una rejilla de bronce con un anillo del mismo material en cada esquina. Varas de madera de acacia recubierta de bronce se usaban para transportar el altar.

Génesis 2:17; 3:21; 4:3-7; Éxodo 27:1-8; 40:6,10,29; Levítico 1; 16:1,2,16; 17:11; Isaías 59:2; Romanos 3:23; Hebreos 9:25; 10:10, 26-31

5 codos de largo x 5 codos de ancho x 3 codos de alto 

(7.5 pies x 7,5 pies x 4,5 pies ó 2,30 m x 2,30 m x 1,38 m)

 

El Altar de Bronce simboliza el Juicio de Dios por el pecado. Por lo tanto, de esta manera podemos entender la bondad de Dios hacia nosotros y la severidad hacia la víctima. 

Esto vino a ser la figura del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz por nuestros pecados, para de esta manera acercarnos a Dios, siendo justificados por su sangre (Heb 9:13-14; Ro 5:9, 3:25 He 10:1-18).

 

Hebreos 9:13-14 (RV1960) 

13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,

14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

 

  1. Ofrendas ante el altar

En el altar se ofrecían diversas ofrendas:

  1.  Holocausto de becerros, ovejas, cabras, tórtolas o palominos

  2.  Ofrenda de cereal de tortas u hojaldres de flor de harina

  3.  Ofrenda de paz de un vacuno o cordero

  4.  Ofrenda por el pecado: un becerro o un cordero

  5.  Ofrenda de expiación de una hembra del rebaño: cordera, cabra, tórtola, palomino o cereal.

Levítico 1_6; 7:11; Hebreos 8:3; 9:11-14,18-22; 10:1-4

 

El sacrificio era quemado sobre el altar. 

Jesús, como el cordero sacrificial a quien se le dio muerte y sacrificado en lugar nuestro, fue sacrificado y experimentó enteramente, la pena eterna del castigo por nuestros pecados. 

los pecados han sido pagados y olvidados solamente por el derramamiento de la sangre de Cristo, de un sacrificio aceptable.

 

Hebreos 10:11-14 (RV1960) 

11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. 

 

  1. La fuente de bronce

El resto de los pasos eran cumplidos por los sacerdotes en favor del pueblo. Después de hacer el sacrificio, el sacerdote se lavaba en la fuente de bronce. Este lavado purificaba al sacerdote y lo preparaba para ingresar al tabernáculo. Dios dijo que el sacerdote debía lavarse para no morir.

La fuente de bronce se hizo con espejos de bronce. Pudo haber tenido una superficie brillante y espejada que ayudaría al sacerdote a lavarse a conciencia y a recordarle que Dios mira el corazón, más allá de la apariencia exterior.

Éxodo 27:1-8; 40:6, 10, 29: Éxodo 30:17-21; 40:7, 30-32; Efesios 5:26; Hebreos 10:22 

Tamaño desconocido

 

La fuente de bronce nos recuerda que no podemos entrar a la presencia de Dios con pecado. Debemos ser limpiados de todo el pecado y ser hechos puros y justos. Tito 3:5 explica que hemos sido hechos aceptos a Dios “no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”. 

2 Corintios 5:21 explica que Jesús “por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”.

 

Tito 3:4-7 (RV1960) 

4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. 

 

  1. Tabernáculo (La tienda de reunión)

El sacerdote ingresaba al tabernáculo a través de las cortinas de la entrada. Este se dividía en dos secciones (el lugar santo y el lugar santísimo) constituidas por:

  1. Cortinas de pelo de cabra con cubiertas de lino debajo

  2. Pieles de carnero teñidas de rojo

  3. Pieles de tejones, pieles finas o de delfín

  4. 48 tablas

  5. 100 basas (96 basas de plata para las tablas y 4 basas debajo de las columnas del velo)

  6. Barras

  7. Columnas y capiteles

  8. Cortinas en la entrada

Éxodo 25-26

30 codos de largo x 10 codos de ancho x 10 codos de alto

(45 pies x 15 pies x 15 pies ó 13,80 m x 4,60 m x 4,60 m)

 

  1. Lugar santo

Todos los días el sacerdote entraba al lugar santo para servir a Jehová. Dentro estaba la mesa del pan de la proposición, el candelero de oro de siete brazos, y el altar del incienso delante del

velo, que separaba el lugar santo de la pequeña zona denominada lugar santísimo.

Éxodo 26:33; Hebreos 9:2, 6

10 codos de ancho x 20 codos de largo

15pies x 30 pies ó 4,60 m x 9,20 m)

 

  1. El candelero de oro (Candelabro)

El candelero iluminaba esta habitación, que de otra manera sería oscura. Los sacerdotes recortaban las mechas para que siguieran ardiendo con intensidad. El candelero o candelabro estaba confeccionado de una sola pieza de oro. No estaba armado por partes. Contaba con un eje central del que partían seis brazos, tres a cada lado, formándose entonces un candelero

de siete brazos. Cada brazo tenía manzanas, flores y una copa en forma de flor de almendro para colocar aceite puro de oliva.

Éxodo 25:31-40 Tamaño desconocido

 

Juan 12:46 (RV1960) 

46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. 

 

Este candelero representa también al Espíritu Santo el cual nos es dado para guiarnos hacia toda verdad. Él es quien nos da discernimiento espiritual y visión. Las siete luces nos recuerdan que el Espíritu Santo es Dios, completamente divino, omnisciente, y la fuente de toda sabiduría.

 

  1. La mesa para el pan de la proposición

Sobre esta mesa los sacerdotes colocaban doce tortas de flor de harina, que representaban a las doce tribus de Israel. Esas tortas era un recordatorio perpetuo de las eternas promesas entre Dios y los hijos de Israel, y de la provisión divina de alimentos. Ese pan lo comían Aarón y sus hijos, y se reemplazaba todas las semanas en el día de reposo. La mesa estaba construida en madera de acacia cubierta de oro puro con un marco o moldura de oro que la rodeaba. Para transportar la mesa se utilizaban las varas bañadas en oro que atravesaban los anillos de cada esquina de la mesa. También había platos, cucharas, cubiertas y tazones de oro.

Éxodo 25:23-30; Hebreos 9:2

2 codos de largo x 1 codo de ancho x 1,5 codos de alto

  1. pulgadas x 18 pulgadas x 27 pulgadas ó 92 cm x 46 cm x 69 cm)

 

Juan 6:33-35 (RV1960) 

33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.

34 Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. 

 

El candelero de oro y la mesa para el pan de la proposición nos recuerdan que el Espíritu Santo y la Palabra de Dios son recursos con que Dios nos provee para fortalecernos y para ayudarnos en nuestra vida cristiana. El Espíritu Santo nos conforta y nos guía. La Palabra de Dios se nos ha dado para nutrirnos y para ayudarnos a crecer espiritualmente.

 

  1. El altar del incienso

El sumo sacerdote quemaba incienso en este altar todas las mañanas y las tardes. Las cuatro

esquinas de altar tenían un cuerno y una cornisa o moldura en el borde. Una vez al año, el día de la expiación, se derramaba sobre los cuernos la sangre de la ofrenda por el pecado.

Jehová exigía que se quemara continuamente un incienso específico en este altar. Se trataba de un incienso dulce especial, una mezcla de especias establecida por Dios que solo se podía usar en el tabernáculo. Debía ser esa y no otra. El incienso era una cuestión de vida o muerte, tal como lo expresa con claridad Levítico 10:1-2, cuando dos hijos de Aarón ofrecieron un "fuego extraño" ante Jehová y cayeron muertos. El altar de incienso era de madera de acacia bañada en oro.

En Lucas 1:5-17 el sacerdote Zacarías estaba en el lugar santo cuando se le apareció un ángel cerca del altar del incienso. Zacarías se postró lleno de temor. El ángel anunció que Dios había oído las oraciones de Zacarías y que él y su esposa tendrían un hijo al que llamarían Juan (el

Bautista) y este haría que muchos hijos de Israel se conviertan al Señor su Dios.

Éxodo 30:1-37; Hebreos 9:2

1 codo de largo x 1 codo de ancho x 2 codos de alto

(1,5 pies x 1,5 pies x 3 pies ó 46 cm x 46 cm x 92 cm)

 

Hebreos 7:22-25 (RV1960) 

22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.

23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;

24 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;

25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. 

 

El tabernáculo estaba lleno de un aromático olor de incienso quemado sobre el altar. Jesús dijo, “Mi casa, casa de oración será́ llamada”. Este es el significado de quemar el incienso. Dios desea que Su casa sea llenada con oraciones por los santos.

 

  1. El velo

El velo era una división entre el lugar santo y el lugar santísimo, donde se guardaba el arca del

pacto. Era una barrera entre Dios y el hombre.

Solo el sumo sacerdote podía ingresar al lugar santísimo. El velo era un tejido pesado. No estaba partido al medio. El sumo sacerdote debía rodearlo por un costado. El velo de azul, púrpura, carmesí y lino torcido con querubines bordados colgaba de cuatro columnas de madera de acacia bañadas en oro, con cuatro capiteles de oro en sus basas de plata.

Más tarde, cuando se construyó el templo, tuvo un diseño parecido. El grueso velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo cuando Jesús murió. Esto simboliza la posibilidad que tiene todo

creyente, y no solo el sumo sacerdote, de acceder a Dios por medio de Cristo.

Éxodo 26:31-33; Hebreos 10:19.20

10 codos x 10 codos (15 pies x 15 pies ó 4,50 m x 4.50 m)

 

El velo representa la separación del Dios santo de la humanidad pecadora. Por lo que una vez al año en el día de la expiación, el sumo sacerdote cruzaba el velo que separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo para ofrecer para ofrecer sacrificios por los pecados suyos y los del pueblo. Por lo tanto, el velo representa la Carne de Cristo (La humanidad de Cristo), cuando el Señor Jesucristo muere en la cruz, el velo del templo se rasga de arriba abajo indicando el libre acceso a Dios por medio del sacrificio de Cristo. (Mr 15:37-38; He 10:19-20).

El velo separándonos del trono de Dios indicaba que el camino a Dios no había sido manifestado al hombre. Esto se está́ refiriendo a Jesucristo, quien es descrito como nuestro precursor dentro del velo (Hebreos 6:20). Sin Jesucristo, no existiría acceso al trono de Dios.

 

Marcos 15:37-39 (RV1960) 

37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.

38 Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

39 Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.

 

Efesios 2:13-16 (RV1960) 

13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,

15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

 

  1. El lugar santísimo


El sumo sacerdote ingresaba al lugar santísimo sólo una vez al año, el día de la expiación. El foco principal era el arca del testimonio. La gloria de Dios se apoyaba en la tapa del arca (el propiciatorio). El sumo sacerdote entraba para rociar sangre en el propiciatorio para expiar sus pecados y los del pueblo.

Éxodo 26:33,34; Hebreos 9:3

10 codos de largo x 10 codos de ancho

(15 pies x 15 pies ó 4,50 m x 4,50 m)

 

Cuando Jesucristo murió en la cruz, la biblia dice “Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mr 15:38), simbolizando nuestro acceso libre a Dios por medio del sacrificio de Cristo. “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo” (He 10:19).

 

  1. El arca del testimonio (El arca del pacto) 

En el tabernáculo todo estaba centrado en el arca, en el lugar santísimo, donde Dios hablaba al sumo sacerdote por encima del propiciatorio, la zona donde los querubines alados se miraban a la cara.

Una vez al año, el sumo sacerdote rociaba sangre sobre el propiciatorio para expiar los pecados de todo el pueblo. Solo así se restauraba la relación de Dios con su pueblo.

El arca estaba hecha de madera de acacia, bañada en oro y con una cornisa o moldura en el borde. Tenía unas varas para transportarla que pasaban por los cuatro anillos de oro. Estas varas eran de madera bañada en oro. El propiciatorio se colocaba encima del arca.

Contenido del arca:

  1. Las tablas de piedra con los diez mandamientos
("el testimonio") dados por Dios. La ley establecida
por Dios recordaba al pueblo que Dios los
protegería si ellos lo obedecían.

  2. Una urna con el maná que recordaba a la gente
que Dios siempre proveía para ellos.

  3. La vara de Aarón que brotó y dio fruto como prueba
de que Aarón había sido escogido por Dios. Esa vara también recordaba al pueblo que Dios tiene
poder para dar vida a lo que está muerto.

Éxodo 25:10-16; Juan 6:44; Efesios 2:8.9: Hebreos 9:4

2.5 codos de largo x 1.5 codos de ancho x 1.5 codos de alto

(45 pulgadas x 27 pulgadas x 27 pulgadas ó 115 cm x 69 cm x 69 cm)

 

La ley escrita en tablas de piedra nos muestra que Dios requiere que todos los adoradores sean perfectos y justos (Hebreos 10:1). Cualquier cosa inferior es inaceptable. 

No obstante, a través de Jesucristo, el hombre puede ser perfeccionado en justicia. 2 Corintios 5:21 explica de Jesús que “por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”

La vara de Aarón representa la necesidad de autoridad en la salvación. Ponerla en el arca del pacto, nos recuerda que Dios ha elegido un mediador especial para hacer posible la salvación. Únicamente el representante escogido por Dios lo hará́. 

Hechos 4:12 nos dice que “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. Jesús es el único aceptable, cordero autorizado de Dios. Él solamente es “el camino, la verdad y la vida: nadie viene al Padre, sino por Él” (Juan 14:6). 

La urna de oro del maná representa la promesa de Dios de proveer para nuestras necesidades y de sostener nuestras vidas. Jesús dijo en Mateo 4:4 no sólo de pan vivirá́ el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. En Juan 6:33, Jesús se compara a sí mismo con el maná del cielo al decir: “Porque el pan de Dios es aquel que descendió́ del cielo y da vida al mundo”. Así́, el maná en el arca nos recuerda que Dios prometió́ darnos vida espiritual y proveer para nuestras necesidades. 

 

  1. El propiciatorio


El propiciatorio simbolizaba el trono y la presencia divina. Cuando el propiciatorio se rociaba con la sangre, el juicio de Dios se transformaba en gracia y misericordia. El propiciatorio estaba hecho de oro puro. Por encima tenía dos querubines alados enfrentados, con las alas extendidas hasta tocarse. El propiciatorio era labrado a martillo en una sola pieza de oro. Se colocaba encima del arca.

Éxodo 25:17-22; Hebreos 9:5

2,5 codos de largo x 1,5 codos de ancho

(45 pulgadas x 27 pulgadas ó 115 cm x 69 cm)

 

El propiciatorio del Antiguo Testamento, y la sangre salpicada sobre él por el sumo sacerdote, prefiguraba al futuro Cristo. Cristo vino, y Cristo hizo el sacrificio, y Cristo fue resucitado de los muertos. En Romanos 3:25 refiriéndose a Cristo y a su obra de redención, Pablo dice que Dios puso a Cristo “como propiciación”. Cristo es el sacrificio aceptable por nosotros.

 

1a Juan 2:1-2 (RV1960) 

1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

 

  1. La nube o la columna de fuego


Jehová manifestaba su presencia con una nube durante el día y una columna de fuego por la noche. La nube o la columna de fuego estaban sobre el tabernáculo, justo encima del propiciatorio. Cuando la nube o la columna de fuego se movía, los hijos de Israel la seguían. Donde esta se detenía, ellos acampaban hasta que la nube o columna volvía a moverse.

Éxodo 25:8,22; 29:43; 40:34-38

 

Éxodo 40:34-38 describe como una nube cubrió́ el tabernáculo, y la gloria Shekhiná́ lo llenaba. Éste era el tabernáculo de Dios, y Él lo estaba afirmando. 

El Espíritu de Dios ahora llena al creyente.

 

Romanos 8:11 (RV1960) 

11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.


 

El Arca del Pacto

 

  • El arca del pacto estaba construida en madera de acacia y recubierta de oro. El arca fue el primer elemento del mobiliario que hicieron cuando Dios le dijo a Moisés que construyeran el tabernáculo. Era el lugar donde Dios se encontraba con Moisés y hablaba con él (Ex. 25:10-22).

  • El tabernáculo se construyó para albergar el arca del pacto.
Esta era la parte principal del lugar santísimo dentro del tabernáculo y, 400 años después, dentro del templo (Ex. 40.1-21).

  • El arca del pacto descansaba en el lugar santísimo detrás de una gruesa cortina. El pesado velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo cuando Jesús murió
(Ex. 26:31-33: Mat. 27:50.51).

  • Dios apartó a la tribu de Leví para que transportara el arca "y estuviera en su presencia para servirlo y bendecir su nombre”. Solo el sumo sacerdote tenía permitida la entrada al lugar santísimo. Ingresaba una vez al año en el Yom Kiopur, el día de la expiación, para ofrecer sacrificio y rociar sangre en el propiciatorio para expiación de los pecados del pueblo (Deut. 10:8; Lev. 16; Ex. 37:6-9).

  • El propiciatorio se colocaba encima del arca del pacto.
Contenía dos querubines alados enfrentados. Dios habitaba entre los querubines y hablaba al sacerdote (2 Sam. 6:2; Sal. 99:1).

  • Existen dos listas en las Escrituras que detallan el contenido del arca del pacto.

    • Hebreos 9:4 dice que el arca contenía las tablas de piedra con los diez mandamientos (las "tablas del pacto"), un recipiente de oro ('urna") con maná y la vara de Aarón que reverdeció.

    • Éxodo 25:16 y Deuteronomio 10:5 nombran las tablas de piedra con los diez mandamientos. Otros versículos mencionan que una vasija con maná (Ex. 16:32-34) y la vara de Aarón (Núm. 17:10) se colocaron delante del testimonio y debían guardarse para las generaciones futuras.


 

El sumo sacerdote

 

Mitra (turbante)

(Éxodo 28:4, 39; 29:6)

La Mitra es el turbante especial que debía usar el sumo sacerdote sobre su cabeza. Era de lino fino y estaba envuelto alrededor de la cabeza. 

 

Inscripción en la mitra:

"Santidad a Jehová"

(Éxodo 28:36)

En la parte delantera debía colocarse una lámina de oro especial con la inscripción “Santidad a YHVH”. Toda la figura representa: devoción, sumisión, entrega y santidad a Dios. En cuanto al sumo sacerdote, le enseñaban que el propósito de su ministerio era la consagración de su propia vida y de las vidas del pueblo. Esta lámina significaba que se le había “apartado” para un servicio especial.

 

Piedras de ónice sobre las hombreras

(Éxodo 28:9-12; 39:6, 7)

En estas dos piedras de ónice debían grabarse los nombres de cada una de las tribus de Israel, conforme al orden del nacimiento de ellos. Seis nombres en un lado y seis en el otro. De esta manera Aarón al entrar en la presencia de Dios, llevaría hasta su presencia a todo el pueblo de Israel.

 

Pectoral con 12 piedras preciosas

(Éxodo 28:30; Éxodo 28:17-21)

La otra pieza que se menciona es el Pectoral. El sumo sacerdote se lo colocaba en el pecho, sobre el Efod. Lo que hacía de esta pieza algo especial eran las piedras preciosas de diferentes colores que la adornaban (Ex 28:15-21).

Los nombres de las doce tribus no solamente estaban en los hombros sino también en el corazón del sumo sacerdote. El Pectoral era un recordatorio de que él era el representante de los israelitas ante Dios. El los llevaba no solo sobre sus hombros si no también sobre su corazón. 

 

El urim y el tumim (no visibles)

estaban en el pectoral

(Éxodo 28:30)

Dentro del pectoral el sacerdote tenía una bolsita donde guardaba dos piedras sueltas. Cuando debía tomar una decisión para la cual necesitaba revelación. Un ejemplo de su uso lo tenemos en 1 Samuel 30:7-8 cuando David consultó a Jehová en ese modo para saber qué decisión tomar, si perseguir o no a sus enemigos.


 

Cinturón (faja)

El cinturón es un símbolo de servicio o ministración a otros.

 

Efod

(Éxodo 28:4; Salmo 132:9)

El efod es una especie de prenda exterior o delantal bordado con oro, púrpura, carmesí y escarlata. Además del delantal, el Efod estaba conformado de otras piezas: un cinturón que lo sujetaba y las hombreras sobre las cuales debían colocarse dos piedras con una grabación especial

 

Manto

(Éxodo 28:34) 

Debajo del Efod, el Sumo Sacerdote debía usar un manto azul que debía ser tejido sin costura. Este manto es símbolo de la perfección de carácter, del “manto de justicia”.

Este manto debía llevar un borde especial, decorado con granadas y campanillas. Cuando el sacerdote se ocupaba de su trabajo en el santuario se podía sentir por el tintineo de ellas. De igual modo solo el sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo, una vez al año (para el Día de Expiación—heb. Yom Kipur) y las campanillas daban testimonio que él estaba vivo al moverse. O sea, si sonaban las campanillas había vida, si no había muerte.

 

Orlas y campanillas

Al moverse el sumo sacerdote tenía más que solo campanas de oro en su vestido, entre cada campana había una granada pequeña. Debido a ellas el sonido del traje del sacerdote fue magnificado y purificado. Las granadas templaron el sonido de las campanitas de oro.

 

Túnica de lino fino

La “túnica” era una vestimenta blanca que se ponía sobre los “calzoncillos de lino”. Ella representa la perfección del carácter y la santidad.

Ellos debían usar ropa interior larga para cubrirse durante el servicio

 

Incensario con brasas de fuego

(Levítico 16:12, 13; Hebreos 9:4)

Utensilio plano para quemar incienso o llevar fuego. 











 

Aarón, el sumo sacerdote

Éxodo 28; Éxodo 39:1-31

 

Requisitos

Dios nombró a Aarón, hermano de Moisés, como el primer sumo sacerdote. Debía ser santo y apartado de cualquier cosa que pudiera contaminarlo porque era un intermediario entre Dios y el pueblo. Solo los descendientes de Aarón tenían permitido ser sacerdotes. Aarón era de la tribu de Levi. Los levitas eran los únicos autorizados a trasladar el tabernáculo y transportar el arca. 

Números 1:51

 

Vestiduras

La ropa del sacerdote estaba hecha para honra y hermosura. Llevaba la túnica, los calzoncillos, los adornos de las tiaras y la mitra (turbante) de lino fino. Se vestía también con un manto azul más el efod que tenía piedras de ónice en las hombreras con los nombres de los hijos de Israel. Se colocaba un pectoral de oro con doce piedras preciosas que tenían grabados los nombres de las doce tribus de Israel. Esto lo llevaba a la altura del corazón como memorial delante de Jehová. El urim y el tumim, objetos empleados para determinar la voluntad de Dios para el pueblo, se colocaban en el pectoral.

 

Servicio

El sumo sacerdote ofrecía sacrificios de becerros y de machos cabríos por sus pecados y por los del pueblo. Colocaba la sangre del sacrificio sobre el altar para expiar (pagar) por los pecados y para recibir el perdón de Jehová. El sacerdote se presentaba ante Dios para consultar sobre decisiones que debían tomar. Ministraba a Jehová cuidando el tabernáculo; recortaba las mechas, reponía el pan sobre el altar y quemaba incienso todos los días. El sacerdote también declaraba cuándo una persona era "limpia" o aceptable. Por ejemplo, él declaraba limpia a una persona luego de que se contaminara por haber padecido una enfermedad en la piel o por tocar a un muerto.













 

Jesús, el mejor sumo sacerdote

Hebreos 4:14-5:10; 6:19-10:22

 

Requisitos

Jesús fue el cumplimiento del sacerdocio perfecto. No era del linaje de Aarón sino de un linaje superior, el de Melquisedec, lo que lo convertía en un mejor sumo sacerdote. Él vive para siempre, no como Aarón que murió y pasó el sacerdocio a sus hijos. Jesús es sacerdote y rey, mientras que Aarón sólo fue sacerdote.

Jesús fue santo y jamás pecó, por lo que no necesita ofrecer sacrificios para sí. Fue tentado de muchas maneras, pero no cedió. Todos los seguidores de Jesús pueden ahora ingresar al lugar santísimo a encontrarse con Dios. 

Hebreos 10:19

 

Servicio

Jesús no sacrifica animales porque la sangre de las bestias no quita el pecado, sino que solo hace que la persona sea ceremonialmente limpia. Jesús se ofreció a sí mismo como el perfecto Cordero de Dios. Él fue el sacrificio perfecto necesario (el único) para quitar los pecados para siempre. Su muerte voluntaria fue el sacrificio final que se necesitaba. "Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos." Jesús es nuestro sumo sacerdote en el cielo y se presenta ante Dios a nuestro favor.

Hebreos 7:25 LBLA



 

Los sacrificios en el tabernáculo

 

Ofrenda por el pecado y ofrenda expiatoria (Levítico 4-6: Números 15:1-12)

 

Las ofrendas por el pecado y las expiatorias se concentraban en pagar por el pecado. Las ofrendas por el pecado expiaban los pecados contra Dios. Las ofrendas expiatorias eran por pecados contra los demás e incluían el pago de los daños con intereses. Se ofrecían varios animales según la posición y los ingresos de la persona. Los sacerdotes y los líderes, como ejemplo a los demás, debían ofrecer mayores sacrificios por el pecado mientras que los pobres ofrecían lo que podían afrontar. La sangre se rociaba en el lugar santo, se ponía sobre los cuernos del altar del incienso y se echaba el resto ante el altar. Las partes del animal se quemaban, a veces rociadas con vino (ofrenda de libación).

En ciertos casos, los sacerdotes podían comer la carne. Como los sacerdotes trabajaban a tiempo completo en el tabernáculo, los animales sacrificados eran su principal fuente de alimento.

 

La ofrenda de Cristo:

Isaías 53:10; Mateo 20:28; 2 Corintios 5:21

 

Pagando por daño causado:

Mateo 5:23,24; Lucas 19:1-10

 

Los líderes como ejemplo:

1 Timoteo 3:1-7; 5:19,20

 

Provisión para los obreros cristianos:

Filipenses 4:18; 1 Corintios 9:13,14; 1 Timoteo 5:17,18


 

Holocausto (Levítico 1)

 

Este sacrificio representaba la plena dedicación y entrega a Dios. El animal, el mejor de la manada, cargaba los pecados del adorador y moría en su lugar. Una vez que la sangre era

rociada sobre el altar, se hacía arder todo el animal sobre el altar. Ninguna parte se cocinaba para comer.

 

Entrega:

Salmo 51:16,17; Mateo 26:39; Romanos 12:1

 

Dedicación:

Filipenses 2:17; 2 Timoteo 4:6,7

 

La ofrenda (oblación) de cereal (Levítico 2)

 

Esta ofrenda era entregada a Dios en gratitud. La gente traía flor de harina, tortas y hojaldres sin levadura o granos tostados a los sacerdotes. Ellos quemaban un puñado simbólico ante el altar y podían consumir el resto. No exigía una gran ceremonia.

 

Dar:

Mateo 26:6-10; 2 Corintios 9:7-11

 

Alabar:

Salmo 100; Hebreos 13:15,16

 

Agradecer:

Salmo 147; Filipenses 4:6

 

Ofrendas de paz (sacrificio de comunión) (Levítico 3; 7:11-38)

 

Esta ofrenda simbolizaba la comunión y la paz por medio de la sangre derramada.

Luego de que la carne fuera ceremonialmente mecida ante el cielo y dada a los sacerdotes, los

adoradores y sus invitados podían participar del banquete

como una comida con Dios.

 

Paz de, Dios:

Colosenses 1:20; Hechos 10:36

 

Banquete de Dios:

Lucas 14:15-24; 1 Corintios 11:17-26; Judas 1:12; Apocalipsis 3:20